E l próximo 23 de abril 2015 en la noche de los libros estaré contando cuentos de autores italianos y en particular de un autor muy querido por mí, Dino Buzzati. Como preámbulo del cuento que contaré, y que no desvelo, diré brevemente que Dino es una de las figuras más destacadas de la literatura italiana del siglo XX (1906-1972) . Fue periodista del Corriere della Sera y enviado con este periódico a Jerusalén, Praga, Tokio y Nueva York, entre otras ciudades. Su libro más conocido es El desierto de los tártaros, novela fabulosa de índole “kafkiana” y que ha inspirado una poetica pelicula del mismo nombre protagonizada por el fabuloso Vittorio Gassman y el libro de J.M Coetzee Esperando a los bárbaros , pero es en los relatos de Buzzati donde brillan más sus notas extraordinarias. Éstas son, en mi opinión, el desvelar un halo de misterio en lo cotidiano, su manejo del tiempo y de la espera que cosquillea la curiosidad del lector, a veces mezclada con cierto desasosi...
L a primera entrada de esta sección con la que me estreno en AMMU (https://mujeresuniversitariasmadrid.blogspot.com) quería titularla "La ciencia del amor", en referencia al breve relato que a continuaci ó n os contar é y porque gracias a Susi Trillo vuelvo a los cuentos que amo, que me acompa ñ an, me persiguen, me agitan, me arrullan. Esta nueva secci ó n nace as í , desde ese sentimiento que tiene vocaci ó n de ser pronunciado, confesado, manifestado. Nace con sencillez y entusiasmo para dar a conocer o para recordar juntos estos relatos que tan feliz me hacen, esperando contagiaros. En voz alta y pelo largo, ¿ por qu é ? La narraci ó n oral hoy en d í a parece trasladarnos a la etapa infantil y, sin embargo, sigo sintiendo en ella un gran potencial para la difusi ó n de la cultura, creando un ambiente amable, abierto y de intercambio, complementario a la hermosa soledad de los libros. Por otra parte, como dec í a antes, no puedo evitar declamar, narrar,...
D emasiado tocino. Raudo, inapelable, obsesivo; Éste fue el primer pensamiento que le pasó por la mente a Ignatius J. Reilly: demasiado tocino. Y no sería para nada insólito si no viniese de uno que no ha follado en los últimos 32 años (es decir, nunca) al percatarse que la mano de una joven recaía sobre su orondo muslo. Cuaderno del Gran Jefe y gorra de cazador en mano, adoptó una postura tiesa y estática mientras que aquella chica se agarraba al interior de su muslo, lo acariciaba distraída o le daba pequeños golpecitos con sus dedos. Esto delante a la inmensa multitud que aquella mañana de diciembre encontraba refugio en el café ardiente de PJ’s. Tal vez sentía temor. Decía Oscar Wilde que cualquier cosa se convierte en un placer cuando se hace demasiado a menudo, y aunque el escritor inglés se refería a oscuras actividades tales como el estupro, el asesinato con saña, la pederastia, el sexo en Ignatius J. Reilly no podía dejar de ser algo igualmente bestial, por ávido y retorcido....
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