Entradas

Nube torpe y añil

Imagen
Y o-Yo Ma toca la Cello Suite #5 In C Minor de Bach y me doy cuenta de que sin duda vuelo como un chelo, pesada, como arrastrando hojas de otoño arañando el suelo, como una gota de lluvia llora sobre la ventana, lentamente engordando su barriga, temblorosa, negándose a precipitar, como un nubarrón cargado de lluvia que vaga por el cielo, torpe y añil. Me aferro al embozo de la sábana y lo aprieto en un puño. Tú también me acompañas como una nube, a veces delicada seda que me acaricia como si yo fuera una luna sorprendida, a veces negra amenazando con borrarme violentamente, ¡qué me parta un rayo!, a veces algodonosa. Entonces, me sumerjo y me duermo en ti. Pero me despierto con el cabello húmedo y mi nariz silba como el llanto de un perro. En mi vagar en la noche he visto una manos lisas con unas uñas redondeadas como cantos de un arroyo, el verde pantano de tus ojos, el color cerveza del vello de tus antebrazos, una vena que corre en horizontal por tu...

Moka y el gato con espinacas

Imagen
M oka es una niña de cuatro años que vive en una casa de campo. A Moka le gustan muchas cosas, empezando por los gatos, las flores, las regaderas... pero hay algo que no soporta y es todo aquello gris, lo negro. Por eso Moka tiene mucho miedo a la noche, a la oscuridad, a todo aquello que se esconde en el color de las sombras. Sin embargo, las sombras, que lo saben, la visitan todas las noches…¡y algunos días también! Moka y el gato con espinacas es un cuento sobre el miedo a lo desconocido, a la noche. Pero también es un cuento sobre los deseos, los sueños. ¿Y los deseos, nuestros anhelos, no están revestidos de misterio?, ¿de verdad, deseamos lo que deseamos? ¿Comprendemos lo que conllevan nuestros deseos? Moka pronto aprenderá que los tesoros están casi siempre escondidos y que en aquello que a priori rechazamos, puede esperarnos la felicidad. ¡Moka, sólo hay una manera de averiguarlo, adentrándote en lo desconocido! Moka deambulará entre parajes y sensaciones de gra...

Déjame hablarte como la niebla

Imagen
M e dejaste sola. Sola. Como te pedí. Y te fuiste, a tu tierra verde y húmeda, donde te esperaba tu vieja bici y una lavadora fiel. Sin embargo, he de confesarte algo. Cuando la noche ya está agotada y empiezan a apagarse esas estrellas que tanto te gustaba admirar a cielo abierto en Namibia, desciendo hasta ti. Cada noche. Tu tierra es mi cómplice. No hay madrugada que sus campos no sean acariciados por una dulce bruma, que como una novia despabila a su amado, con finos dedos y un leve soplido. Albas de niebla, niebla. Niebla. Yo hago esto. Por la noche, como un gato, salto de mi cama. Llego a la puerta del dormitorio y, como todo gato, hago que la parte trasera de mi cuerpo se peine contra la jamba. Un golpecito final del rabo y abro el pasadizo. Y entro en tu cocina. Así de fácil, ¡todavía hay alguna estrella en el cielo! ¿Sabes lo que hago entonces? Me estiro formando un arco muy asimétrico, las patas delanteras bien lejos y los deditos separados. ¡El rabo cree tocar el tech...

El combate de Bernard-Marie Koltès

Imagen
¿E s posible unir un teatro con poética shakesperiana con otro con la fuerza y el tempo de la dramaturgia contemporánea? Sí, en la obras del autor francés Bernard-Marie Koltès (1948-1989) encontramos esta maravillosa mezcla. Prueba de ello son los títulos de sus obras, como por ejemplo "En la soledad de los campos de algodón", "De noche justo antes de los bosques" o la misma "Combate de negro y de perros", a la que dedicamos esta columna. Bernard-Marie Koltès escribe sobre tres temas principalmente: la soledad, el miedo y la alteridad, sobre el Otro; temas abstractos que sólo pueden ser enfrentados con una escritura como la de Koltès. Una escritura materialmente bella, que atrapa y embriaga. Sus textos están envueltos en un extraño halo mágico aunque, al mismo tiempo, están despojados de todo aquello que sea superfluo. En ese estado onírico pero desnudo es donde brota la fuerza brutal interior que tienen sus obras. De Koltès se ha llegado a decir que...

Philippe Jaroussky: Sempiterno

Imagen
U n bosque. Hay un silencio que impone, en un bosque. Una luz sombría que impone, en un bosque. Nos han enseñado a temer al bosque. Sin embargo, en esa oscuridad de bosque se encienden lentamente las luciérnagas. Esas pequeñas estrellas del bosque emprenden su tímido vuelo, de repente, como por arte de magia. Flotan, se mecen apenas, con esfuerzo mantienen su vuelo suspendido en el aire, como una fragancia. Entonces tú sólo pides que el silencio del bosque calle más aún porque su delicado vuelo de luciérnaga podría desvanecerse, de repente, y ese su brillo cálido, dulce, que sientes bailar en tus ojos, apagarse como la luz de una candela. ¡No te vayas! Esto es lo que siento cuando escucho a Philippe Jaroussky en el Pie Jesu del Réquiem de G. Fauré, y en mi silencio pido que siga alumbrando mis sombras. Me alumbro con su música, en la Reflexión del día os dejo un link al Sol da te, aria de Ruggiero en el Orlando Furioso de Vivaldi (segundo dibujo inspirado en esta pieza y puesta en...

Entrevista a Victoria Siedlecki

Imagen
V ictoria Siedlecki, narradora oral procedente de Argentina lleva tres años revolucionando el mundo de los cuentacuentos con su espectáculo Relatos Eróticos en el Teatro Arlequín en Madrid. Si no podéis venir hasta aquí, estad atentos porque también recorre España con éste y otros espectáculos de distintas temáticas, no os la perdáis. Hoy habla con nosotros en Cabrastú. Cabrastú: ¡36 meses de éxito ininterrumpido y me atrevería a decir in crescendo si cabe! Es difícil que un espectáculo de cuentacuentos permanezca en cartel tanto tiempo, ¿tu espectáculo es la excepción que confirma la regla, por qué crees que existe esta dificultad y por qué crees que has conseguido abatir esta barrera? Victoria Siedlecki: Ha sido y es cada noche una grata sorpresa. La afluencia de público que va a más, la manera en que disfrutan el espectáculo. El boca a boca. Gente que viene de otras provincias. Gente que repite dos, tres, cuatro veces. ¡Increíble! Me siento muy afortunada. Supongo que la d...

Un cronopio llamado Gómez (tributo a Julio Cortázar)

Imagen
S i pensáis que un oso no puede ruborizarse espiando una escena de fogosa pasión a través de un grifo, si pensáis que nadie en el mundo pueda ardientemente desear un único, y solo uno, metro cuadrado de tierra, si pensáis también que una maga no pueda lanzar sus hechizos de amor utilizando como varita mágica un paraguas roto, ha llegado el momento de volver a creer en ello. Inspirada en cuatro cuentos de Julio Cortázar, Coco del Pino y su “Un cronopio llamado Gómez” es capaz de dibujar con la palabra narrada un juego pirotécnico de emociones que sorprende, divierte y conmueve. Separados por un abanico, su nostálgico telón, nos contará tres momentos de la vida de este cronopio llamado Gómez que le verán protagonista de una insólita aventura de catastro, héroe de una sensual noche de pasión comentada por el oso de las cañerías y víctima de una desolada búsqueda de un amor que fluctúa entre la realidad y la fantasía. De un amor diferente, sin esquemas, para todos aquell...