Cabriola: un blog literario donde cabrás tú. Hace tiempo, alguien me dijo que no es tan importante leer más, sino leer mejor. De esta idea nace este blog, que querría invitar a leer libros clásicos o menos conocidos, entrando dentro de ellos, con lápiz y papel, subrayando, haciendo una lectura actual, dando de nuevo vida a sus personajes, o a su mundo, leyendo y releyendo. Si os animáis, ¡escribidme!

lunes, 8 de diciembre de 2008

Entrevista a Víctor Fernández Correas, autor de La Conspiración de Yuste


1) ¿Por qué una novela histórica?, ¿qué lecturas actuales podemos hacer de tu novela? ya en las primeras páginas nos encontramos con un episodio de tortura.

La novela histórica es un género que te permite jugar con la historia. Sin dejar de lado los hechos, que son rigurosos, como tales, este género te permite hacer volar tu imaginación y vivir situaciones y lugares que te hubiera gustado vivir o visitar, ser personajes con los que alguna vez has soñado, o simplemente recrear una determinada época de la historia. En lo que respecta a las lecturas, se pueden hacer muchas y variadas.No hay mucha diferencia entre el siglo XVI y el XXI; las torturas siguen existiendo (aunque sean de otro tipo) y qué te voy a contar acerca de la libertad de ideas o de expresión. He tratado de recrear una época que fue única pero, si la trasladas al momento actual, tampoco difiere mucho. Vivamos en un siglo u otro, siempre existirán las mismas presiones, las mismas censuras...
2) ¿Cuál crees que es el rol actual de un escritor?
Depende de lo que pretenda el escritor. En mi caso, y dentro de la novela histórica, mostrar cómo fue la historia en sus diferentes momentos y, de esta manera, que el lector tenga un conocimiento de por qué sucedieron esos hechos y cómo nos afectan a lo largo de los siglos. Pienso que el escritor debería enseñar, más que sentar cátedrao lanzar sus dogmas o los que considere oportunos según el momento.Claro que esto es la teoría, luego la práctica engaña. Ante todo, el escritor se debe al lector y debe tratar de que éste se sienta bien con la lectura. Con eso, te puedes dar por satisfecho.
3) ¿Cómo nació en ti la vocación literaria?
Hace bastantes años que escribo relatos cortos, con los que incluso he ganado algún que otro premio, y siempre te queda la ilusión de transformar esos relatos en novela. Es por lo que muchos luchamos y, al final, cuando la ves hecha realidad, sientes una enorme satisfacción y el gusanillo de mantener viva esa ilusión. Claro que eso depende luego de las editoriales, que no siempre tienen esto tan claro como tú...
4) En tu biografía dices aspirar a divertirte, pero, tu novela traspira un arduo trabajo de investigación, con muchas lecturas y visitas físicas a archivos/bibliotecas...¿cuánto tiempo te ha llevado la creación de La Conspiración de Yuste?, ¿cuántas reescrituras has tenido que hacer?, ¿qué parte te ha costado más?
Aspiro a divertirme, lo mantengo y me reafirmo en ello. Y divertirme incluye tanto escribir como investigar, leer o visitar lugares. En total fueron casi tres años, entre investigación y elaboración de la novela, lo que incluyó un completo recorrido por distintas bibliotecas(Biblioteca Nacional, Archivo Histórico Nacional...), los lugares dela novela (Yuste, Garganta la Olla, Valladolid, Brujas...). Especialmente este punto es importante, pues sólo si has recorrido los lugares que luego vas a plasmar en la novela, vas a ser capaz de transmitir lo que quieres hacer sentir en el lector. Por cierto, algún crítico apoyado en el anonimato de Internet me ha acusado de ser poco riguroso. En fin, cosas de la Red...Y en lo que respecta a las reescrituras, la parte más difícil fue la primera. De hecho, la rehice tres veces, porque no acababa deconvencerme y, es cierto, es la más lenta de la novela porque en esa época no pasó nada. Por eso se trataba de ubicar a los personajes, la acción y las distintas tramas que se tejen dentro de la misma. Sí, es cierto que es lenta, pero como me dijo hace poco otro amigo escritor, es necesaria para luego entender todo lo que va a suceder a lo largode la misma. Fue la parte más dura, tanto en cuanto a la escritura como en lo que respecta a la investigación, pues tienes que situar al lector ante una gran cantidad de hechos, datos, personajes, etc.
5) ¿Qué escritores crees que han marcado tu estilo?
Me encanta Miguel Delibes; es un creador sin parangón en nuestra literatura. Luego, otros autores como mi paisano Jesús Sánchez Adalid, Julio Llamazares o Jesús Torbado también son de mi agrado.
6) En las últimas páginas del libro has facilitado un elenco de personajes históricos y de ficción, ¿dónde crees que se encuentra el limite de la imaginación en una novela histórica? ¿Hasta qué punto puedes forzar un personaje ficticio dentro de unos hechos históricos reales?
Como decía anteriormente, la novela histórica te permite jugar con la historia hasta donde la historia te permita: no puedes transgredirla, pero sí jugar con ella. Por eso, es una gozada juntar en una misma escena a un personaje siniestro y real como fue el Inquisidor General Fernando de Valdés con otro de mi imaginación, como es el caso de Fray Bernardo de Guzmán; o lograr que el emperador Carlos V se abrace con un capitán de sus ejércitos como Bertrand de Brugge, que tampoco existió. No se trata de forzar la situación, pero sí de encontrar la manera de hacer más atractiva la propia Historia. Y seguramente, en aquella época, más de un protestante soñó con matar al emperador.
7) Si no recuerdo mal, el genial escritor argentino Jorge Luis Borges, cuyas obras son en su mayoría de aliento corto, decía que una novela es un cuento alargado. Dado que La Conspiración de Yuste nace de tu cuento Epilogo Imperial, ganador del Relato Corto Princesa Jaraiz en el año 2001, podrías defender ambos géneros y decir qué elementos diferenciadores/impactos ves en ambas tus narraciones?Pienso que Borges siempre tenía razón: el relato corto te da la base, los cimientos, y luego la novela te proporciona los andamios, el cemento y los ladrillos para construir el universo que se esconde en el propio relato corto. Éste, por su extensión, te obliga a ser menos descriptivo, más ágil pero, a la vez, más directo y sincero. La novela, en cambio, te da la oportunidad de practicar de una manera más extensa todo lo que el relato corto no te permite. Son dos maneras de entender la literatura que se complementan, ambas igual de válidas y satisfactorias.
8) ¿Alguna nueva novela en el "horno"?
Algo hay por ahí. Tengo entre manos un proyecto que empezaré a desarrollar el año que viene. Ilusión no me va a faltar, ni ganas en absoluto, para acometerlo. Espero que, si la suerte acompaña, verlo hecho realidad en unos tres o cuatro años. No es bueno precipitar las cosas...
Muchas gracias, Víctor